Martes 25 de agosto
Elul 10
HACER
Yo siempre me pregunto
por qué no hay alguien que haya hecho
algo sobre “esto”.
Y luego me doy cuenta:
Yo soy alguien.
¿Qué estamos haciendo aquí?
Probablemente recordemos que
las tefilot de los Iamim Noraim son más extensas que ninguna otra. Y que además
hay algunas partes específicas adicionales que forman parte de la liturgia de
las Altas Fiestas. Por supuesto, el servicio del Shofar es una de las adiciones
más reconocibles. Y el cántico del Avinu Malkeinu. Y también el piyut
(poema) medieval Unetane Tokef (que es
el que contiene aquella frase incómoda, "quién vivirá y quién morirá”).
Pero quizás no recordemos una
serie de párrafos que se insertan en la Amidá que amplían la sección conocida en hebreo
como Kedushat Hashem - la
Santificación del Nombre. Esta es la sección donde repetimos
3 veces, kadosh kadosh kadosh... santo santo santo es el Dios Eterno
de los Ejércitos.
La razón por la que esta
sección de la oración se amplía con algunos párrafos adicionales se debe a que
la "santificación del nombre de Dios ' fue, históricamente, un gran tema
Rosh Hashaná. En la antigüedad había un día oficial del año para celebrar y
honrar el aniversario del reinado de un rey. Algo de este antiguo ritual fue
tomado prestado en el ritual judío - un día al año, reconocemos y honramos la
coronación del Rey de Reyes. En nuestra liturgia de Rosh Hashaná hacemos esto
cuando 'santificamos el nombre de Dios.' Pero, ¿qué significa eso exactamente?
Los tres pasajes adicionales
que se convierten en parte de la oración de santificación durante los Iamim
Noraim comienzan con la palabra Uvejen, que significa "por lo
tanto”'. Lo que sigue en los 3 pasajes textos de liturgistas antiguos
acerca de cómo el mundo se vería si todos actuáramos de maneras tales como para
traer el sentido de la santidad de Dios a nuestro mundo. En primer lugar, toda
la creación sentiría una sensación de asombro y reverencia a Dios. En segundo
lugar, el pueblo judío ya no lucharía porque recibirían honor y respeto y, en
tercer lugar, todos estaríamos actuando con rectitud y nosotros ya no seríamos
testigo de la maldad.
Pongamos la lección de la
historia y de la lengua antigua de los reyes de lado por un momento. Lo que
tenemos aquí, justo en el centro de una de las oraciones centrales de nuestra
liturgia, son palabras que nos recuerdan que realmente hemos dejado de hacer
las cosas con sentido si nos sentamos obedientemente en la sinagoga y sin
pensar recitamos palabras, a menos que el tiempo que pasamos en la reflexión y
la conexión nos recuerden y nos inspiren que, cuando nos levantemos, salgamos a
hacer algo significativo.
No podemos simplemente
orarte a Ti, oh Dios,
Para que destierres la
guerra,
Porque Tú has llenado el
mundo de caminos hacia la paz
si tan sólo nosotros
tomáramos alguno de ellos.
No podemos simplemente
orar
Para que cese el perjuicio
Porque podríamos ver lo bueno en todo
Lo que se abre ante
nuestros ojos,
si tan sólo nosotros los
usáramos ...
Adaptación de una oración escrita por el Rabino Jack Reimer
y publicado en New Oraciones para las Altas Fiestas en 1971.
Sabemos lo fácil que es
sentirse frustrados en este ritual de sentarse y orar durante los Iamim Noraim.
Sabemos lo fácil que es mirar alrededor de una habitación llena de gente y
preguntarse cuántas de las personas que vemos dejará el santuario después de un
par de horas de recitar las palabras justas y se esforzará por vivir de acuerdo
con esas palabras. Quizás sea momento de apreciar que las acciones de mayor
cuidado y mayor impacto las hemos realizado cuando antes nos tomamos primero el
tiempo suficiente para contemplar y considerar todos los aspectos de la tarea
que teníamos delante de nosotros
Lo mismo sucede con los Iamim
Noraim. Hay un gran número de palabras en las páginas que tenemos por delante.
Pero están ahí para no adormecernos en una recitación sin sentido, sino para
moldearnos para la acción. Una acción
que, comienza a gestarse ahora, finalizando el año; cuando nos sumergimos en
nosotros para regalarnos la planificación de la reinauguración de nosotros
mismos.